¿Cuántas veces juzgamos y buscamos algún culpable de las situaciones que nos afligen a nosotros o aquellos a quienes amamos? ¿Cuántas veces somos realmente conscientes de los monstruos que nos rodean y con los que luchamos? ¿Es que acaso existen esos monstruoso o solo tenemos prejuicios ante aquello que desconocemos? En Monster de Hirokazu Koreeda (2023), estas preguntas no buscan ser respondidas, pero si generadas en los espectadores. Las dudas y los dedos que señalan a enemigos no faltan en esta cinta, nos pasamos toda la película intentando encontrar, resolver y juzgar a aquel monstruo que nos fue prometido desde el inicio. Nos cuesta entender, una vez finalizada la experiencia, que el tema nunca se trató de encontrar al monstruo; al culpable de los problemas, sino de cómo el miedo, lo desconocido y el amor son parte de la vida desde la juventud y hasta la vejez. Nuestro punto de vista comienza desde el esfuerzo por hacer las cosas bien, intentar llenar expectativas autoimpuestas, e...
A pesar de que el cine colombiano parece obsesionarse con los mismos temas, y sus jergas y estéticas ya suenan a sonsonete, Perro Come Perro tiene méritos tanto audiovisuales como narrativos que merecen ser destacados. La película de Carlos Moreno se aleja de la línea de sus predecesoras más conocidas, como Vendedora de Rosas (1998) y La virgen de los sicarios (2000), y propone algo diferente. Lejos de ser solo una película de cine negro, sobre gangsters o policiaca, funciona como un estudio profundo de personajes, meticulosamente construidos, que habitan el mundo del hampa. La propuesta de Perro Come Perro no se limita a ser una mera historia de crímenes y violencia, sino que explora las motivaciones humanas detrás de las decisiones y traiciones dentro de este universo. La película se distingue por su enfoque en la psicología de sus personajes. Estos, aunque inmersos en un ambiente de corrupción, violencia y tráfico, están definidos con rigor, lo que les otorga una ...