Hace poco terminé de leer «Azul casi transparente» de Ryu Murakami y «Agujero» de Hiroko Oyamada. Ryu incluía una serie de canciones en la novela. El paisaje sonoro que él hizo que existiera dentro de ella me llevó a comprenderla como una gran pieza musical redonda, más que una obra literaria en sí misma. Cuando estuve a la mitad de Azul casi transparente, imaginé que los libros podrían ser recordados como canciones, que el nombre de todas las canciones, son, en realidad, el rostro de alguien. Con The Lighthouse (2019) de Robert Eggers, los personajes dicen poco —o casi nada— mediometraje. En su lugar, lo único que tiene sitio son los sonidos de conjuntos vacíos. Si no existe una música en el film, ¿con qué única, y última imagen, será recordado? El uso del espacio y los conjuntos vacíos en The Lighthouse son incómodos. Cuando la vi por primera vez, esperé que ese formato cuadrado en el que era filmado, fuese sencillamente un prelude . Un ejercicio de cine de autor . La miré, po...
La mayoría de las personas se enamoran por primera vez en la adolescencia. Supongo que soy un tardío o tal vez soy demasiado exigente. — Fallen Angels , 1995, Wong Kar-Wai Hay días en los cuales podemos ser salvajes y caminar en la noche sobre carreteras iluminadas por modernos anuncios neones de c olor verde . Hay, en cambio, días, permanentes días en donde nuestra mente persigue un antiguo amor y esa luz ne ón de días anteriores , ah ora ilumina nuestro rostro hasta que n os parece angustiosamente verde. Fumamos un Marlboro, miramos nuestra imaginaria moto parqueada en una esquina, y ahí, al lado de ella, está nuestra chica esperándonos. Per o todo es una ilusión, y lo sabemos. Esos días la ciudad nos devora. En esos días somos personajes escritos para Fallen Angels . Si Chunking Express es un envolvente movimiento de personajes por Hong Kong mientras suena California Dreamin’ para crear un estado de ánimo acompañado de dulces colores rojos-naranja y un tierno encuentro de amarillo...