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Parece que no te conoces a ti mismo, chico [Sobre «The Lighthouse» (2019) de Robert Eggers]

Hace poco terminé de leer «Azul casi transparente» de Ryu Murakami y «Agujero» de Hiroko Oyamada. Ryu incluía una serie de canciones en la novela. El paisaje sonoro que él hizo que existiera dentro de ella me llevó a comprenderla como una gran pieza musical redonda, más que una obra literaria en sí misma. Cuando estuve a la mitad de Azul casi transparente, imaginé que los libros podrían ser recordados como canciones, que el nombre de todas las canciones, son, en realidad, el rostro de alguien. Con The Lighthouse (2019) de Robert Eggers, los personajes dicen poco —o casi nada— mediometraje. En su lugar, lo único que tiene sitio son los sonidos de conjuntos vacíos. Si no existe una música en el film, ¿con qué única, y última imagen, será recordado? El uso del espacio y los conjuntos vacíos en The Lighthouse son incómodos. Cuando la vi por primera vez, esperé que ese formato cuadrado en el que era filmado, fuese sencillamente un prelude . Un ejercicio de cine de autor .  La miré, po...

Toma, completa el cubo de Rubik [Sobre «Climax» (2018) de Gaspar Noé]

 


Estás sentado; frente de ti, sobre la mesa, hay un cubo de Rubik. Sólo puedes ver el lado frontal del cubo. No puedes moverlo; ni tocarlo. Pero si te levantas, podrás ver un lado distinto; el lado de visión paralelo al suelo. Si continúas moviéndote, mirarás los lados faltantes. Pero, hay un lado que no podrás ver: el que está boca abajo, en la mesa. Así es «Climax» de Gaspar Noé. Un Rubik que no puede ser tocado. Completado —y que no quiere serlo—.

La cinta es clara. Pero, solo en una cosa: está escrita y filmada basada en sucesos reales. Pero, parece no estar dispuesta a contar algo. Sino, en mostrar. Gaspar Noé.

Es cierto que los personajes hablan —y bailan— en lugares distintos del edificio, tanto que sorprende que los otros no escuchen. ¿Qué tan grande se hace la habitación, el hogar como para no sentirnos tan cercanos con el otro aún de que las voces en el espacio son audibles?

El baile inicial, tras terminar el prelude de la cinta, donde los entrevistan, parece no tener mucho sentido. Y las conversaciones tan apresuradas, no tener demasiada forma. Pareciera ser todo un cadáver exquisito. Fue lo que pensé. Pero no. Es que así justo son las relaciones y vínculos en ese tipo de ambiente: prontitud, simplismo, deseo sexual impreciso. Absurdo —para la persona moral—.

De no ser, por ejemplo, por los planos cenitales, el baile no tendría alguna armonía estética sobre el cuerpo, movimiento y composición; de no ser porque hay un niño en el edificio, las luces artificiales nos harían creer que se trata de un escenario surrealista; la forma tan real e inmediata en que dos hombres negros se refieren hacia la mujer como un objeto sexual, es desagradable.

Y es que Clímax termina siendo un cubo de Rubik donde sus lados son compuestos por un teatro de la infamia, el deseo salvaje, espacios cerrados y, la decencia en la locura.

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